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Atrapado by Verónica Boletta

¿En qué nudo gordiano te sientes atrapado?

masticadores/Sur

La noticia conmovió a la ciudad. Rápidamente se movilizaron los medios. Camarógrafos, fotógrafos y cronistas rodearon el borde del pozo. Fueron los primeros en llegar. Los que más resistencia oponían a ceder sus lugares de privilegio. Donde está la noticia estamos nosotros,  —decían. El cordón policial logró apartarlos unos metros. Detrás de ellos, los curiosos. En los hogares se paralizó la vida cotidiana. Los noticieros centrales de todas las cadenas transmitían en directo la tragedia. ¿Cómo explicar lo absurdo del accidente?

Mónica volvía del jardín de infantes de la mano de su mamá. —Juguemos a saltar sobre las hojas —fueron sus palabras antes de desaparecer.

—La tragó la tierra. La tragó la tierra —repetía la mujer como una letanía.

—Hay poco personal. Hubo una urgencia. Fueron unos minutos y volvíamos. ¡Qué nos íbamos a imaginar! —comentaban, demudados, los obreros.

—¡Aquí hay una clara falla del Estado! —bramaba frente a los…

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Cena familiar by Verónica Boletta

En las cenas familiares ocurren cosas:

masticadores/Sur

Amparo Gómez Soler busca papeles en su escritorio. Farfulla mientras lo hace. Mira a través de la ventana. Contempla el jardín de su casa señorial. Unos finos copos de nieve caen silenciosos. Cubren el césped. Una chispa enciende sus ojos acuosos. Viene a su memoria el título de un film inspirador, Muerte en Invierno.

Finalmente da con un cuaderno de tapa dura, una reliquia familiar acrecentada por generaciones: el álbum de recetas. Lee velozmente hasta dar con dos o tres de ellas, las necesarias para urdir su plan.

Hoy es día de fiesta. Las puertas de la mansión se abrirán, generosas, para recibir a esos zánganos, a los parásitos llamados familia, piensa Amparo con desdén. Desde la muerte de su marido ha dispuesto del negocio heredado con riendas de acero. Pobrecillo Manuel, tan suave, tan dulce, tan in-ca-paz de darse cuenta de nada. Ahora descansa. Colaboré un poco…

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Cartas -03 Verónica Boletta

La carta que no escribí en la fecha señalada dice, más o menos, así:

MasticadoresVenezuela&Colombia

La primer carta aparecida de Verónica Boletta pueden consultarla em Link, hoy publicamos la última _el editor.

La Plata, 3 de abril de 2018

De mi mayor consideración:

Quería hablar con vos. Digo quería como quien dice quise. Estuve barruntando la idea todo el día. El trabajo arrasó con mi tiempo. Una reunión sucedió a otra. El teléfono no dejó de sonar. Todas las aplicaciones notificaban sus urgencias. El día se pasó volando. Mi ánimo ensombreció. Pensé en llamarte. Quizás hubiese sido lo mejor. Al menos no me hubiese sentido el cobarde que huye tras una nota. Así soy. Un defecto más de los muchos que me conoces; otra flaqueza que manche a este tigre, ¿qué más da? «Quise hablar con vos» equivale a tengo algo que decirte. Lo diré más allá de tus opiniones. Te escribo para exponer mi punto con todo el egoísmo del que soy capaz…

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